Cómo contratar a tu primer programador sin ser técnico (y sin equivocarte)
Contratar a tu primer programador sin saber de tecnología da vértigo, y con razón: no puedes evaluar si es bueno hasta que ya es tarde y caro. Esta es la guía para fichar con criterio y no jugártela.
Lo esencial
- Contratar a tu primer programador sin ser técnico es arriesgado: no sabes evaluar si es bueno hasta que ya es tarde.
- El primer error es buscar «un programador» genérico sin tener claro qué problema debe resolver.
- Apoyarte en alguien técnico de confianza para definir el perfil y evaluar candidatos te ahorra una contratación fallida (que es carísima).
Por qué esta contratación es distinta
Cuando contratas un comercial o un administrativo, sabes más o menos valorar si lo hace bien. Con un programador, no: no entiendes su trabajo, no sabes si su código es bueno o un castillo de naipes, y un mal fichaje técnico no se nota en semanas, sino en meses, cuando el problema ya está incrustado en tu negocio.
Por eso esta contratación da tanto vértigo a los empresarios no técnicos. Y con razón.
Antes de contratar: ¿de verdad necesitas un empleado?
La primera pregunta no es «a quién contrato», sino «¿qué necesito que pase?». Según la respuesta, la solución cambia:
- Tengo un proyecto puntual (una web, una app): quizá no necesitas contratar a nadie, sino encargar el desarrollo a un equipo externo.
- Tendré trabajo técnico continuo y creciente: ahí sí empieza a tener sentido alguien en plantilla.
- No sé ni por dónde empezar: primero necesitas criterio técnico, no un programador júnior.
Contratar a alguien fijo para un proyecto puntual es un error común y caro.
Qué perfil necesitas (no es «un programador»)
«Programador» es tan amplio como «médico». Hay perfiles de web, de móvil, de datos, de sistemas… y niveles muy distintos (júnior, sénior). Tu primer fichaje técnico debería ser, idealmente, alguien con suficiente experiencia para trabajar solo y tomar decisiones, no un júnior que necesita que otra persona técnica le guíe (que tú no tienes).
Si solo te puedes permitir un júnior, necesitas a alguien por encima que lo dirija, aunque sea a tiempo parcial o externo.
El gran riesgo: no saber evaluar
Aquí está el peligro real. En una entrevista, un empresario no técnico no puede distinguir a un gran programador de uno mediocre que habla bien. Y una contratación fallida cuesta meses de salario, el proyecto retrasado y, a veces, un software que hay que tirar y rehacer.
La solución es sencilla: que alguien técnico de confianza participe en la evaluación. Una persona con criterio puede, en una conversación, calar el nivel real de un candidato. Es la diferencia entre acertar y jugártela.
Errores que salen caros
- Contratar por precio: el programador barato que rehace tres veces sale carísimo.
- Buscar un «todoterreno» que lo haga todo: suele significar que no domina nada.
- No tener a nadie que valore técnicamente al candidato.
- Contratar fijo para algo puntual.
- No definir qué esperas que consiga en los primeros meses.
Cómo te ayudamos
Te ayudamos justo en la parte que no puedes cubrir solo: definir el perfil que de verdad necesitas y evaluar a los candidatos desde el punto de vista técnico, para que no fiches a ciegas. Y si lo que necesitas es montar un equipo o tener dirección técnica un tiempo, también te acompañamos en eso.
No contrates a ciegas en lo que no entiendes. Ten a alguien técnico de tu lado en la mesa, y la decisión deja de ser una lotería.
¿Vas a fichar a tu primer técnico?
Cuéntanoslo y te ayudamos a definir el perfil y a evaluar a los candidatos desde el punto de vista técnico, para que no fiches a ciegas.
Hablemos de tu negocio →