El CTO as a Service (o CTO externo) pone al servicio de tu empresa el criterio y el liderazgo tecnológico de un director técnico, sin el coste ni el compromiso de tenerlo contratado. Alguien de tu lado de la mesa que entiende de tecnología y de negocio: para decidir qué construir, con quién, por cuánto y con qué riesgos.
Qué hace un CTO externo por tu empresa
- Estrategia tecnológica: qué construir, qué comprar y qué dejar como está, alineado con los objetivos del negocio.
- Control de proveedores: revisamos presupuestos, contratos y entregas de terceros para que nadie te venda humo ni te cobre de más.
- Decisiones de arquitectura: elecciones técnicas que no hipotequen el futuro —las que salen caras de deshacer.
- Dirección del equipo técnico: prioridades, forma de trabajar y seguimiento, tanto de equipo propio como de externos.
- Contratación técnica: definir perfiles, evaluar candidatos y evitar fichajes caros que no encajan.
- Control de costes de infraestructura: que la factura de cloud y licencias responda a lo que el negocio usa.
- Interlocución técnica: con inversores, clientes grandes o partners que exigen hablar «de tú a tú» con un perfil técnico.
En qué situación estás
Estos son los cinco escenarios en los que más nos llaman. Si te reconoces en alguno, un CTO externo es probablemente la figura que te falta.
Sois una startup en fase pre-seed y ningún founder tiene perfil técnico
Tenéis el negocio claro y el producto en la cabeza, pero nadie en el equipo fundador puede decidir con criterio qué se construye, con qué stack, ni si lo que os están cobrando es razonable. Un CTO externo cubre ese hueco desde el primer día: define el alcance del MVP, elige la tecnología pensando en la ronda siguiente y no solo en la demo, y os representa técnicamente ante inversores y proveedores. Y cuando llegue el momento de fichar a vuestro CTO, os ayudamos a montar el equipo técnico y a traspasar el mando.
Estáis en fase de crecimiento y necesitáis supervisar a la agencia
El desarrollo lo lleva una agencia o un freelance, las facturas llegan puntuales y las entregas no tanto —y no tenéis a nadie que pueda juzgar si el retraso es razonable o si la calidad es la que pagáis. Nos sentamos de vuestro lado de la mesa: revisamos presupuestos y contratos, entramos en las reuniones técnicas, medimos entregas y os traducimos lo que oís. Tu proveedor sigue ejecutando; tú recuperas el control. Lo contamos en detalle en cómo supervisar a la agencia que te desarrolla el software.
Sois una PYME tradicional que quiere digitalizar sus operaciones
La empresa funciona, pero se sostiene sobre hojas de cálculo, correos y procesos manuales que ya no dan más de sí. El riesgo aquí no es técnico, es de criterio: gastar mucho en la herramienta equivocada. Un CTO externo ordena la digitalización por fases —qué se automatiza primero, qué se compra hecho y qué se construye a medida— y evita que acabéis con cinco sistemas que no se hablan entre sí. Muchas veces el destino es un ERP a medida, pero eso se decide después del diagnóstico, no antes.
Necesitáis preparar una due diligence técnica para una ronda Serie A
El fondo va a mandar a un técnico a mirar vuestro código, vuestra arquitectura, vuestra seguridad y vuestra propiedad intelectual. Lo que encuentre puede mover la valoración o meter cláusulas en el term sheet. Preparamos esa revisión con antelación: pasamos primero nuestra propia auditoría de software, arreglamos lo que se pueda arreglar, documentamos lo que no y os preparamos las respuestas. Tienes la guía completa en cómo preparar la due diligence técnica de tu ronda.
Buscáis asesoramiento técnico puntual para una auditoría de código
A veces no hace falta dirección continuada, sino un par de ojos con criterio durante unas semanas: antes de firmar con un proveedor, antes de comprar una empresa o cuando sospecháis que el código que tenéis no es lo que os han vendido. Ahí entramos con dedicación acotada, entregamos conclusiones accionables y nos vamos —o nos quedamos, si decidís que compensa. Sin permanencia.
Un CTO en plantilla cuesta un salario directivo al año. El criterio de un CTO, no tiene por qué.
CTO as a Service frente a contratar un CTO
Contratar un CTO tiene sentido cuando la tecnología es el corazón del negocio y hay equipo y presupuesto para justificar un salario directivo. Para el resto de casos, un CTO externo aporta el mismo criterio con dedicación ajustada a la necesidad real: unas horas a la semana o al mes, con la posibilidad de crecer o reducir según el momento. Desarrollamos la comparación completa en nuestro artículo CTO externo: qué es el CTO as a Service y cuándo contratarlo.
Y no es una figura para siempre: si el objetivo es que tu empresa acabe teniendo su propia dirección técnica, te ayudamos a montar tu equipo técnico y a traspasar el mando de forma ordenada. El objetivo es que no nos necesites para siempre.
Cómo trabajamos
- Diagnóstico inicial: estado de tu tecnología, tus proveedores y tus riesgos. Si hace falta profundidad, lo apoyamos en una auditoría de software.
- Dedicación acordada: horas y ritmo pactados por adelantado, con presupuesto cerrado y sin permanencia.
- Presencia donde importa: comités de dirección, reuniones con proveedores y decisiones de inversión.
- Sin conflicto de interés: nuestro papel es defender tu interés técnico, también frente a otros proveedores —y frente a nosotros mismos: si algo no lo necesitas, te lo decimos.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta un CTO as a Service?
Mucho menos que un CTO en plantilla. La dedicación se pacta según tu momento —desde unas horas al mes para supervisar proveedores hasta varias horas semanales dirigiendo equipo— y el precio se acuerda cerrado por adelantado, sin permanencia.
¿Qué diferencia hay entre un CTO externo y una consultora?
La continuidad y el lado de la mesa. Una consultora entrega un informe y se va; un CTO externo se sienta de tu lado de forma continuada, toma decisiones contigo y responde de ellas en el tiempo. No vendemos horas de reunión: ejercemos la dirección técnica.
¿Puede el CTO externo dirigir a mi proveedor de software actual?
Sí, es uno de los casos más frecuentes: revisamos sus presupuestos, sus entregas y su calidad técnica, y traducimos sus propuestas a lenguaje de negocio para que decidas con criterio. Tu proveedor sigue ejecutando; tú recuperas el control.
¿Necesito un CTO externo si ningún fundador de mi startup es técnico?
Sí, y cuanto antes mejor. Sin perfil técnico en el equipo fundador, las decisiones caras (qué se construye, con qué tecnología, a quién se contrata, qué se paga) se toman a ciegas y se pagan durante años. Un CTO externo os da ese criterio desde el pre-seed, con dedicación mínima y sin ocupar una plaza de founder ni equity.
¿Podéis ayudarnos a preparar la due diligence técnica de una ronda?
Sí. Auditamos vuestro código, arquitectura, seguridad y propiedad intelectual antes de que lo haga el fondo, priorizamos lo que da tiempo a arreglar, documentamos el resto y os acompañamos en las sesiones técnicas con los inversores. El objetivo es que la parte técnica no os cueste valoración.
¿Y si algún día quiero tener mi propio CTO en plantilla?
Perfecto: te ayudamos a definir el perfil, a seleccionarlo y a hacer el traspaso ordenado. Nuestro objetivo declarado es que no nos necesites para siempre.
¿Trabajáis con empresas de toda España?
Sí. Ejercemos la dirección técnica en remoto para empresas de todo el territorio nacional, con presencia puntual donde haga falta. Respondemos a cualquier consulta en menos de 24 h.
¿Tomas decisiones tecnológicas sin nadie técnico a tu lado?
Cuéntanos tu situación. Te decimos con franqueza si un CTO externo tiene sentido para tu empresa —con dedicación y presupuesto cerrados, y respuesta en 24 h.
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