mantenimiento

Mantenimiento y soporte de software

El mantenimiento de software no es un gasto opcional: es lo que mantiene tu aplicación funcionando, segura y al día cuando el negocio sigue su marcha. Nos encargamos de las actualizaciones, la monitorización y el soporte para que todo siga en pie y el sistema evolucione contigo. Estamos cuando nos necesitas y nos apartamos cuando no.

Qué incluye el mantenimiento

Un software que entra en producción no se queda quieto: el entorno cambia, aparecen casos de uso nuevos, las dependencias se actualizan y la seguridad nunca se da por terminada. El mantenimiento de aplicaciones cubre todo ese trabajo continuo para que el sistema no se degrade con el tiempo. En concreto:

  • Corrección de errores que surgen en el uso real, con prioridad según el impacto en tu operativa.
  • Actualizaciones de seguridad y de dependencias (librerías, frameworks, sistema operativo) para cerrar vulnerabilidades antes de que sean un problema.
  • Pequeñas mejoras y ajustes que el día a día va pidiendo, sin necesidad de abrir un proyecto entero.
  • Monitorización del sistema para detectar incidencias antes de que las note tu cliente.
  • Copias de seguridad y planes de recuperación verificados, no solo configurados y olvidados.
  • Soporte para resolver dudas y atender incidencias con un canal claro y tiempos de respuesta acordados.

Tipos: correctivo, evolutivo y preventivo

No todo el mantenimiento es lo mismo, y conviene distinguirlo porque cada tipo responde a una necesidad distinta. Trabajamos las tres líneas, normalmente combinadas:

  • Correctivo: arreglar lo que se rompe. Es el más evidente: un fallo aparece y hay que resolverlo. Aquí lo que marca la diferencia es la rapidez y el orden de prioridades.
  • Evolutivo: hacer crecer el software. Funciones nuevas, integraciones con otros sistemas, cambios que acompañan al negocio. Es la parte de evolución de software que evita que tu herramienta se quede obsoleta mientras tú avanzas.
  • Preventivo: trabajar para que no se rompa. Actualizar dependencias, reducir deuda técnica, mejorar rendimiento y reforzar puntos frágiles antes de que den la cara. Es el menos visible y, a la larga, el que más dinero ahorra.
El mantenimiento correctivo apaga fuegos; el preventivo evita que se enciendan. Hacer solo el primero sale caro.

Monitorización y soporte

De poco sirve mantener un sistema si te enteras de los problemas cuando ya te han llamado los usuarios. Por eso la monitorización es parte central del servicio: vigilamos disponibilidad, errores, tiempos de respuesta y consumo de recursos, con alertas que avisan cuando algo se sale de lo normal. La idea es sencilla: detectar antes, actuar antes.

En el soporte trabajamos con expectativas claras. Acordamos contigo qué es urgente y qué no, por dónde se reportan las incidencias y en cuánto respondemos. Con carácter general, respondemos en 24 h laborables, y para incidencias críticas pactamos tiempos más ajustados. Sin tickets perdidos en un buzón ni respuestas automáticas que no resuelven nada.

Para quién (también software heredado de otros)

Este servicio tiene sentido tanto si el software lo hemos construido nosotros como si lo heredas de otro proveedor o de un equipo que ya no está. Trabajamos habitualmente con:

  • Empresas con una aplicación crítica para su operación que no se pueden permitir caídas ni quedarse sin quien la atienda.
  • Negocios que tienen un sistema funcionando pero sin nadie que lo mantenga desde que se fue el desarrollador o la empresa que lo hizo.
  • Equipos que necesitan liberar a su gente del soporte para que se centren en construir, no en apagar fuegos.

Cuando recibimos un software heredado, lo primero es entenderlo: revisamos el código, la infraestructura y los puntos de riesgo antes de comprometernos a nada. Si hace falta una mirada más a fondo, lo abordamos como una auditoría. Es, de hecho, una forma de funcionar como tu departamento de sistemas externo, sin tener que montar un equipo interno solo para mantener lo que ya tienes.

Cómo trabajamos

Sin humo y sin ataduras innecesarias. Nuestra forma de plantear el mantenimiento de software es esta:

  • Empezamos por entender el sistema, su estado real y qué partes son críticas para ti.
  • Acordamos un nivel de servicio realista: qué cubrimos, tiempos de respuesta y canal de soporte.
  • Priorizamos por impacto, no por lo que sea más cómodo de hacer. Lo que te frena va primero.
  • Te contamos lo que hacemos con informes claros: qué se ha corregido, qué se ha mejorado y qué conviene vigilar.
  • Estamos cuando hace falta y nos apartamos cuando no. No inflamos horas ni creamos dependencia artificial.

Damos servicio a empresas de toda España, en remoto, con la cercanía de un equipo que responde y la solvencia técnica de quien además construye software a medida todos los días.

Preguntas frecuentes

¿Podéis mantener un software que no habéis desarrollado vosotros?

Sí. Es una situación muy común. Antes de comprometernos, revisamos el código y la infraestructura para entender en qué estado está y dónde están los riesgos. A partir de ahí te decimos con franqueza qué se puede mantener tal cual y qué conviene reforzar.

¿En cuánto tiempo respondéis ante una incidencia?

Con carácter general respondemos en 24 h laborables. Para incidencias críticas que afectan a la operación, acordamos contigo tiempos más ajustados dentro del nivel de servicio. Lo importante es que sepas a qué atenerte desde el primer día.

¿El mantenimiento incluye desarrollar funciones nuevas?

Las mejoras pequeñas y los ajustes del día a día entran en el mantenimiento evolutivo. Si surge una funcionalidad de mayor calado, la tratamos como un proyecto aparte y te lo planteamos por separado, para que siempre sepas qué estás pagando y por qué.

¿Hay que firmar permanencia?

No imponemos ataduras. Acordamos un nivel de servicio que tenga sentido para tu caso y, si en algún momento dejas de necesitarnos, no te retenemos. El código y el conocimiento son tuyos: nuestro trabajo es que no dependas de nosotros más de lo necesario.

// hablemos

¿Tu software necesita quien lo cuide?

Cuéntanos qué tienes en producción y qué te preocupa. Revisamos su estado y te proponemos un mantenimiento a medida, sin permanencias ni horas infladas. Te respondemos en 24 h.

Hablemos de tu negocio →