Montamos tu equipo técnico de desarrollo
Si necesitas montar un equipo de desarrollo desde cero pero no tienes a nadie de tecnología en plantilla, te ayudamos a hacerlo bien: definimos los perfiles que de verdad necesitas, seleccionamos a las personas adecuadas y las formamos, para que el día de mañana tu software lo lleve tu propia gente y no dependas de nadie.
A quién ayudamos
Este servicio es para empresas que no tienen departamento de desarrollo y han llegado al punto en que lo necesitan: el software ha dejado de ser un gasto puntual y se ha convertido en parte del negocio. Hablamos de:
- Empresas no tecnológicas que han crecido y ya dependen de su software para operar.
- Negocios que han encargado fuera su producto digital y quieren internalizar su mantenimiento y evolución.
- Startups que necesitan armar su primer núcleo técnico sin equivocarse en las primeras contrataciones.
- Direcciones que saben gestionar personas, pero no saben evaluar a un programador ni decidir qué perfiles contratar.
Si reconoces tu situación aquí, lo primero es ordenar la idea. En nuestra guía sobre cómo montar un equipo de desarrollo desde cero explicamos los errores más comunes; este servicio es ponerlo en práctica contigo.
Qué hacemos: definición de perfiles, selección y formación
No te traemos «un programador» y te deseamos suerte. Acompañamos las tres fases que de verdad determinan si un equipo técnico funciona o se desmorona en seis meses.
Definición de perfiles
Antes de buscar a nadie, decidimos a quién buscar. Traducimos tus necesidades de negocio a perfiles técnicos concretos: qué stack, qué nivel de seniority, si necesitas alguien de producto o de infraestructura, y en qué orden conviene incorporarlos. Muchas empresas contratan al perfil equivocado primero —un junior cuando necesitaban criterio, o un arquitecto carísimo para algo que aún no existe—. Aquí es donde más dinero se ahorra.
Selección de perfiles técnicos
Hacemos la parte que tú no puedes hacer: evaluar la solvencia técnica real de los candidatos. Diseñamos las pruebas, conducimos las entrevistas técnicas y filtramos por criterio, no por palabras de moda en el currículum. Tú decides la encaje cultural y la contratación; nosotros garantizamos que quien entra sabe programar de verdad. Si vas a por tu primera incorporación, te puede servir lo que contamos sobre cómo contratar a tu primer programador.
Formación del equipo
Una vez dentro, los acompañamos. Establecemos buenas prácticas, definimos cómo se trabaja (control de versiones, revisión de código, despliegues, documentación) y transferimos conocimiento. El objetivo no es que dependan de nosotros, sino que en pocos meses el equipo vuele solo.
Cómo montamos el equipo paso a paso
- 1. Diagnóstico. Entendemos tu negocio, tu software actual (si lo hay) y a dónde quieres llegar. De ahí sale el plan de equipo.
- 2. Diseño de la plantilla. Definimos perfiles, roles y orden de incorporación, con un presupuesto realista de cada contratación.
- 3. Selección. Filtramos candidatos y validamos su nivel técnico con pruebas y entrevistas que preparamos contigo.
- 4. Arranque y formación. Montamos la forma de trabajar del equipo y los acompañamos en sus primeros proyectos reales.
- 5. Transferencia. Vamos retirándonos a medida que el equipo gana autonomía, hasta que ya no haga falta que estemos.
Un equipo técnico no es una suma de currículums: es gente bien elegida, ordenada con criterio y formada para trabajar junta.
Para qué empresas tiene sentido
Montar equipo propio compensa cuando el software ha pasado a ser parte estructural de tu negocio y no algo que enciendes una vez y olvidas. Tiene sentido si:
- Vas a tener evolución continua de producto durante años, no un proyecto puntual.
- Quieres que el conocimiento del negocio viva dentro de casa y no se vaya cuando se va un proveedor.
- El coste de depender siempre de terceros para cualquier cambio ya te resulta caro y lento.
Y somos honestos cuando no compensa: si solo necesitas un desarrollo concreto y cerrado, montar plantilla es matar moscas a cañonazos. En ese caso es mejor un desarrollo a medida puntual o un equipo de desarrollo externo que te dé músculo sin contratar a nadie.
Nuestro objetivo: que no nos necesites
Lo decimos sin trampa: el éxito de este servicio es que dejes de necesitarnos. No queremos quedarnos pegados a tu nómina ni convertirnos en un peaje permanente. Queremos dejarte un equipo que funcione por sí mismo, con su forma de trabajar y su criterio, y poder marcharnos sabiendo que tu tecnología está en buenas manos: las tuyas.
Si más adelante quieres seguir contando con nosotros para dirección técnica o refuerzos puntuales, encantados —pero porque tú elijas, no porque te hayamos hecho dependiente. Cuéntanos tu situación y te respondemos en 24 h con una primera lectura honesta de qué equipo necesitas (y si lo necesitas).
Preguntas frecuentes
¿Trabajáis en toda España?
Sí. Damos servicio a empresas de toda España de forma remota, con la presencia puntual que cada proyecto requiera. La selección y la formación del equipo se hacen igual de bien en remoto.
¿Cuánto tarda en estar montado el equipo?
Depende del tamaño y de los perfiles, pero un primer núcleo operativo suele estar seleccionado y arrancando en unas pocas semanas. La formación y la transferencia de autonomía se extienden algunos meses más, hasta que el equipo trabaja solo.
¿Os quedáis después o desaparecéis?
Nos retiramos a propósito. El objetivo es que el equipo sea autónomo y no dependa de nosotros. Si quieres mantener una relación de dirección técnica o de refuerzo después, es una decisión tuya, no una obligación.
¿Y si no tengo ni idea de qué perfiles necesito?
Es exactamente lo normal y por eso empezamos por ahí. Tú pones el conocimiento del negocio; nosotros lo traducimos a los perfiles técnicos concretos y al orden en que conviene incorporarlos.
¿Quieres montar tu equipo técnico sin equivocarte en las primeras contrataciones?
Cuéntanos dónde estás y a dónde quieres llegar. Te respondemos en 24 h con una primera propuesta de qué equipo necesitas —y te diremos con franqueza si te conviene montarlo o resolverlo de otra forma.
Hablemos de tu negocio →